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viernes, 29 de mayo de 2020

Allende la Mar Cuayada (XIV): Censores. Escudo de tinieblas.



Términos:
  • Mar Cuayada. El estrato más profundo por debajo de la intrahistoria, a donde van las historias y las narrativas del mundo, esperando a ser reeditadas.
  • R.O.L. Conjunto de rituales desarrollados por Lope de Vega, por los cuales un individuo puede ser introducido dentro de una narración. Todo lo contado alguna vez es real, así que si la inmersión es profunda, la misma realidad sobre lo sucedido pasa a ser la nueva narrativa oficial. Cientos de organizaciones usan esta herramienta de una forma u otra en la guerra eterna por controlar la narrativa española.
  • Cartas en la mano. Si se encuentran en una inserción de R.O.L., los agentes dispondrán de una mano de tres cartas de la baraja española, las cuales sirven para determinar su orden en caso de conflicto violento o para concederles habilidades dependiendo de su trasfondo.



La tijera espejada que subyace por debajo del corte


Tenebris protegit. La oscuridad protege.

La censura es tan vieja o más que el hombre. En el mismo momento en que la lluvia borró un rastro o una nube ocultó el sol, la censura ya existía. La misma creación nació para tapar el vacío que había antes y habrá después. Y fué el mismo Dios el que estableció la primera prohibición que conoció la cristiandad, la del árbol de la vida.

El hombre aprendió con el tiempo este poder inconmensurable, el de la negación que protege, practicándola a lo largo de toda su historia. Y como todo instrumento del hombre lo puso al servicio del estado, Platón con su idea de la democracia se convertiría en una tirania, los encargados de borrar de las crónicas a los faraones indeseados en el antiguo Egipto o los censores romanos. Es con ellos cuando se dio el gran cisma que dio lugar a los Censores del Rojo y los Censores del Blanco.

Los que hoy son llamados simplemente censores son en realidad descendientes de la orden fundada por el Censor del Rojo. Esta figura aparece durante durante la República en el 443 AC, aunque se sospecha que ya ejercía de forma no oficial desde antes. Era una magistratura formada por dos cónsules, los cuales eran encargados pro velar por la moralidad publica, realizar el censo oficial y observar las finanzas públicas. Fueron abolidos por Augusto, cuando este se transformó en emperador y arrambló con todo el poder del cargo, pero el senado mantuvo en secreto la magistratura con ciertos cambios. Se establecieron dos censores, uno de toga blanca y el otro roja.

Uno se encargaría de conducir el pensamiento de los ciudadanos romanos, cuidando de su moral y extirpando todo pensamiento o amenaza interna que hiciese peligrar a la sociedad. Este censor seria llamado el Extinctor y seria elegido entre las vestales, pues su diosa era la encargada de proteger el hogar y el fuego interior.

El otro se encargaría de reconducir el pensamiento de los pueblos fuera de las fronteras del Imperio, con el objeto de acercarlos a los ideales romanos y que su absorción fuese más rápida. Este cargo seria el del Occultator, escogido entre el sacerdocio de Cibeles, madre y protectora de los huesos de la tierra, guardiana de ciudades y la que oculta su rostro con la piedra negra.

Los censores de Vesta eran denominados los Censores del Blanco debido a las túnicas ceremoniales asociadas con las vestales, mientras que los Censores del Rojo era debido que eran escogidos durante el ritual del taurobolio. En este ritual el censor era introducido en un pozo, ocultándolo con una plancha de metal agujereada y se sacrificaba un toro sobre el, bautizándolo con su sangre.

Los censores personificaban la negación en un principio adaptando parte de sus rituales correspondientes. En el caso de Vesta, era el voto de castidad, junto a un velo cubriendo su rostro y varias vendas dispuestas sobre su cuerpo desnudo. Por parte de Cibeles, la negación se personificaba en una venda negra cubriendo los ojos llamada pesinunte, ademas de una castración ritual practicada con unas tijeras. Afortunadamente, las partes más extremas de estos rituales fueron poco a poco suavizándose, quedando hoy en día la asociación de las bandas negras y la tijera como elementos de censura.

Ambas organizaciones trabajaban de forma independiente y en la más absoluta sombra. En ambas su objetivo era el mismo, proteger ocultando, aunque su filosofía era diferente. Los censores rojos se consideraban a si mismos como «correctores», su trabajo era reconducir la narrativa para que esta se acercase a los valores deseados, señalando y tachando los errores. Los censores blancos en cambio, consideraban que la única forma de acabar con los errores era borrarlos completamente y reescribiendo encima una nueva narrativa. Con la llegada de Nerón se dio un punto de inflexión, en el que el poder político de los censores rojos se vio incrementado de forma notable apoyados por el emperador Nerón, dando como resultado la represión de la revuelta britana y el uso del teatro como elementos de corrección. Pero varios gobernantes hambrientos de poder decidieron tomar partido en secreto por los censores blancos, lo cual llevó a la reescritura de Roma gracias a su incendio, al suicidio posterior de Nerón y se cree que los propios censores blancos propiciaron la caída del Imperio para crear un nuevo mundo que ellos pudiesen moldear a su gusto. Hubo varias purgas, lo que llevó a los censores rojos a refugiarse en otras provincias romanas, terminando finalmente recalando en la península ibérica, dando lugar a lo que hoy en día conocemos simplemente como censores.

Se ha perdido el rastro de los censores blancos originales, haciendo que algunos se cuestionen incluso su existencia, pero no se confíe. ya que eso seria precisamente lo que los seguidores de Vesta desearían. Se cree que se han subdividido en un conjunto de células y sectas autónomas, que incluso se ocultan información entre ellas, con el plan común de destruir para crear un mundo nuevo de la nada. No hay ningún hecho confirmado, pero el quimerologo J. Carlos ha encontrado rastros de lo que posiblemente ha sido uno de sus actos y que significó la desaparición de toda una región de España, hundida en la Mar Cuayada, de la cual solo se ha recuperado una estela de piedra en la que se puede leer en castellano antiguo «recordad Ablaneda, hideputas». Por otra parte, se ha encontrado planos y documentos de una organización desconocida en Murcia, la cual manifestaba crípticamente que «cuando el polímero manto blanco de la diosa cubra los campos, Cibeles será negada y ni el ojo del cielo podrá verla».

Siempre ha habido animosidad contra los censores, en mayor parte debido a que normalmente acaban trabajando para el estado. La RAE y los fictionautas desde sus inicios consideran a los censores sus máximos enemigos, pues afirman que estos tergiversan en el más leve de los casos sus obras, cuando no cambian completamente su sentido. Esta animosidad llegó a su punto álgido con el auto inquisitorial contra Calderón de la Barca por varios de sus autos fe, que desembocaron en distintos altercados en las calles y tabernas, acabando con los fictionautas liberando varios evangelios apócrifos por las iglesias, alterando con ello el poder de varias reliquias santas. Aunque oficialmente la tinta no llegó al rio, los daños se contaron en cientos de páginas y desembocó en que la inquisición, herederos de los censores huidos, terminó absorbiendo y controlando a numerosos fictionautas que usaron para establecer su propia narrativa. Incluso el propio Lope de Vega terminó trabajando en la organización y los autos de fé se vieron potenciados con el poder de los rituales R.O.L. establecidos por el Fenix, los cuales se realizaban en vivo ante cientos de participantes para incrementar sus efectos. Es por ello que se sospecha que fue el propio Olivares el que instigó el golpe contra Calderón para establecer un control de la corona sobre todos los implicados, lo cual marcó ya el principio del fin de la leve autonomía que disfrutaban los oseros antes de la reestructuración de Jovellanos. La RAE nació en parte para recurar la autonomía de los fictionautas con lo que vieron con recelo cuando el gijones comenzó el reclutamiento para recuperar la antigua organización. Afortunadamente la neutralidad de los oseros quedó probada cuando combatieron codo con codo con la RAE para detener las narrativas afrancesadas de Godoy. Aun así, la colaboración fue extraoficial hasta que se cerraron los Acuerdos Clarinianos.

Recuerde agente, que en la fundación trabajan censores, los cuales han sido y serán de gran ayuda por la preservación de la narrativa española. No haga caso de las malas lenguas, que los tachan como destructores. Muchos de ellos trabajan ahora hombro con hombro con fictionautas en el departamento M&C de Maquetación y Corrección, proporcionando las armas necesarias para que los agentes de campo puedan cumplir sus misiones. Un ejemplo de ello es la CRPG (Corrección de Renuencia Personal-Global), un conjunto de censuras en el entorno de la narrativa social por las cuales cualquier agente de la Fundación del Oso tenderá a no será juzgado por su aspecto, condición, sexo o pensamiento por la gente común. Esto ha abierto las puertas de muchos lugares a los agentes, volviendo fluidas las investigaciones debido a que la gente tiende a confiar en ese extraño que se ha presentado en su hogar, llegando incluso a contar cosas o pedir favores que no se atreverían a hacer con un conocido.


Habilidad arcana: Censura (Espíritu).
Poderes iniciales: Especial.
Puntos de poder: 10
Recuperación: Un Censor recupera 5 puntos de poder cada hora.
Rechazo: Las ideas no gustan de ser ocultadas. Si sale un uno en el dado de Censura, la idea o concepto se vé reforzado y consolidado. A efectos de R.O.L. el censor sufrirá un -2 a sus siguientes intentos de censura contra el mismo objetivo durante la siguiente hora.

Poderes Iniciales:
  • Regulación de contenidos. Funciona como el poder Barrera (PP 1). Se manifiesta como una banda negra y opaca, un rombo o un código numérico que tapa completamente la escena. Puede adquirir cualquier tamaño hasta un máximo de 10x2 metros. El censor no dispone de los modificadores de poder Daño y Maleable.
      Modificadores de poder:
      • Revelar ocultando +3. El que vea la regulación sentirá el deseo de dirigir su atención a otro lado que interese más al censor, ocasionándole el estado distraído. Para resistirse a esto último, deberá de superar una tirada de Astucia (con un -2 si el censor ha obtenido un aumento) y ya no volverá a tirar hasta que la regulación de contenidos finalice.
      • Contenido inapropiado. +1. Funciona como el poder Disipación.
  • Incógnito. Funciona como el poder Disfraz (PP 1). El censor no modifica su aspecto ni fisonomía, pero puede cambiar su identidad o concepto haciéndose pasar por alguien diferente. No puede adquirir el aspecto de alguien existente, pues este está protegido por las leyes anticopia.
      Modificadores de poder:
      • El hombre que fuma +3. Funciona como el poder Invisibilidad. El censor establece un veto sobre la presencia o existencia de alguien o algo. Puede afectar tanto a personas, objetos, sonidos o palabras. Se manifiesta haciendo que los demás ignoren estos hechos.
  • Revisado. Funciona como el poder Lectura de mentes (PP 1). Su distancia es toque y el objetivo siempre se da cuenta de la intrusión. El poder se manifiesta de forma visible haciendo que la cabeza del afectado se pueda abrir como si fuese un archivador.
  • Recorte. Funciona como el poder Manipulación de recuerdos (PP 2). Su distancia es toque y no tiene lanzamiento rápido. Debe de ser lanzado siempre con la modificación de poder de edición. Se manifiesta insertando una tarjeta con el recuerdo escrito por uno de los orificios de la cabeza del afectado.
      Modificadores de poder:
      • Archivado +1. El censor puede archivar el recuerdo o idea original en un objeto físico, comúnmente una pluma o un carrete de película. Por un punto de poder, ese puede ser visualizado por alguien injertándoselo.
  • Meter tijera. Funciona como el poder Proyectil (PP 1) con una distancia de toque. Dispone del modificador de poder adicional de que por un +1 al coste de PP se puede borrar la existencia delante del censor, creando así un vacío que al ser llenado puede atraer un paso a un objetivo hacia el censor o hacer que este se desplace un paso hacia el. Se puede gastar todos los puntos que se quiera, siendo cada uno de ellos equivalente a un paso de desplazamiento. Este movimiento no genera ataques de oportunidad y el objetivo puede intentar resistirse con una tirada opuesta de ESP. El censor debe de canalizarlo a través de una pluma de tinta roja o un objeto cortante, como unas tijeras o una cuchilla.

Mitigación.
Por un punto de poder, el censor puede otorgar un -1 al resultado de una tirada realizada. Puede gastarse hasta cuatro puntos para establecer una reducción de -4.

Corrección.
El censor puede usar una carta de su mano para establecer una corrección en la narrativa. Esta debe de significar un cambio para ocultar y suavizar algo o un hecho constado que acaba de suceder. Para ello el censor deberá de enunciar el concepto que quiere censurar presentar una alternativa narrativa viable a su Relator, que mitigue lo que acaba de suceder. Si no es capaz de negociar una alternativa o esta otorga una ventaja flagrante a los intereses del censor, el Relator escogerá una y añadirá una carta a su mano.

Ejemplos: un grupo de malandrines aparece delante de los agentes empuñando sus revólveres. El censor manifiesta que tal manifestación de violencia puede ser perjudicial y establece una censura. La alternativa es que todos los implicados en el consecuente combate deciden guardar sus armas de fuego y resolverlo a puñetazos no letales.

Otro ejemplo seria que un agente desea infiltrarse en un lugar portando un gran arsenal de armas. El censor considera que eso haría al agente aparecer como un estúpido y poco heroico, con lo que establece una censura por la cual los guardas de la puerta no lo ven o son unos perfectos incompetentes, quedando en muy peor lugar que el agente.

Alguien comienza a discutir con los oseros, rebatiendo todos sus argumentos. El censor dice que ellos tiene razón, así que establece una censura, cambia los diálogos y hace que de pronto el individuo empiece a ver las cosas desde el punto de vista ideológico de los agentes.



jueves, 5 de marzo de 2020

Allende la Mar Cuayada (XII): De caleyas, velocidad de curvatura y muertos inquietos.


Necesito aclararme un par de ideas sobre la ambientación paralela de la Mar Cuayada, con lo que voy a ir aprovechando para ir poniendo algunas cosas por aquí. No dudéis en preguntar o sugerir algo. Esto tiene que ver con el capítulo de los Fictionautas que aparece en Secretos Salvajes, un suplemento de Htpublishers que consta de pequeñas ambientaciones. Mi intención es ir expandiendo la mía.

Mi objetivo es ir alternando el trabajo por semanas. Una la dedico a espada y brujeria y otra a esta ambientación de místiconarrativa de cachaba y boina.



TÉRMINOS

Relator: DJ
Tipo: PJ
Mano de cartas: en esta ambientación, los jugadores disponen de una mano de tres cartas de baraja española, la cual es usada como Benis o para marcar la iniciativa a su gusto.
Mar Cuayada: limbo al que van a parar las narrativas. Es una masa de recuerdos e historias que intentan ser narradas de nuevo o recordadas. La Fundación del Oso intenta que estas no alteren en sobremanera la narrativa (la historia o realidad) española, aunque hay muchas otras organizaciones que intentan aprovecharse de ello para sus propios fines, como por ejemplo los dadaistas. En mesa se representa por cuatro cartas con un dado encima, los Tipos pueden emparejar cartas con la Mar Cuayada para potenciar sus acciones, pero esto hace que la marea crezca tapando naipes, haciendo que el mundo sea un lugar más extraño y en muchos casos terrible.
Foriatus: entidades extraplanares.
ROL: Recreación Onírico Literaria. Una mezcla entre teatro y una sesión de espiritismo. Sirve para introducir parte del alma de algunas personas dentro de una narración. Aunque la inserción no es física y por tanto carece de tal profundidad, no está exenta de peligros, como posesiones de foriatus y alteraciones de la narrativa española. Fue desarrollada por Lope de Vega en el Siglo de Oro,
Narrativa Española: Nuestra realidad, la cual está en constante peligro. Todo lo contado es verdad y existe de alguna forma y estas narrativas o realidad intentan imponerse unas sobre otras. Es el deber de la Fundación del Oso el evitar que nuestra narrativa no se transforme en un caos.




Las caleyas son los márgenes del mundo. Estos caminos moldeados por el hollado de la pezuña del ganado y la madera de las madreñas, siempre han permanecido apartados de los ramales principales, solo transitados por los solitarios o los animales. Seguramente que las ha visto alguna vez caminando por el monte, partiendo de un lado del camino un terreno machacado y cubierto por un manto de hojas que la humedad y el tiempo ha unido en una especie de tela semicompacta, un camino que parece no llevar a alguna parte o que acaba abruptamente en una curva pronunciada. También pueden manifestarse en pueblos y ciudades, como un camino que queda entre dos sebes o una calleja estrecha y oscura encajonada entre dos edificios. Si, son caminos que no invitan a ser transitados, pero recuerde que como ya se ha dicho, las caleyas son los márgenes del mundo ¿y que es lo que delimita a un texto e impide que este se desborde o pierda su forma? exactamente ese espacio blanco de nada que lo cerca. Y al igual que los márgenes, las caleyas en realidad son una sola, un ramal de un solo camino que puede ser recorrido por aquellos que conocen su secreto.

Alguien que sepa esto, puede tomar una caleya y acceder en cualquier zona del planeta que contenga un camino con las características antes mencionadas. Estos afluentes siempre van a parar a caminos en mal estado, comúnmente sin asfaltar, situados en medio del campo, un pueblo o en el extrarradio de una ciudad. Es posible desembocar en el interior de una urbe importante, pero siempre será en una calleja oscura situada en su casco viejo. Esta propiedad es atribuida al principio de incertidumbre narrativa de Ortega y Gaset, por el cual «el desmoronamiento de una creencia, lleva al nacimiento de una idea». Las caleyas nunca son rectas, ni las callejas estan bien iluminadas, creando de esta forma una incertidumbre sobre la creencia de su destino real que puede ser aprovechada para solidificar la idea de que desemboque en un lugar que convenga al que las recorre. Debido a esto, la Fundación del Oso emplea el término «avanzar a velocidad de curvatura» el transito por caleya; ademas, numerosos fictionautas o negros al servicio de la organización se han encargado de potenciar la idea de que «Asturias es España y el resto territorio reconquistado», con lo que junto a mantenimiento de unas infraestructuras deficientes y una mala comunicación ha incrementado el poder narrativo de todas las caleyas que parten del principado. El tiempo dentro del camino parece transcurrir de forma diferente y suele durar entre una o dos horas

Solo hay un problema, las caleyas no son precisamente solitarias como la gente cree. Son los márgenes del mundo y por tanto están más cerca de la Mar Cuayada que del nuestro. En ella habitan historias semiolvidadas o a medio formar, en sus cunetas se agolpan los muertos que ansian ser recordados o saber algo del mundo que los ha dejado. Es territorio de la Güestia, de compañas y narrativas ya pasadas; historias siempre hambrientas, pues está en su naturaleza el deseo por crecer. Y sobre muertos y caminos reina Hécate, la cerintia de los tres rostros, diosa lunar, guardiana de llaves y portadora del Tejo.

Se cree que los primeros en usar las caleyas fueron los pastores nómadas o etnias ganaderas, como los vaqueiros, mouros, jentilak o castrexos. Para ello cerraron pactos con deidades y narrativas antiguas que aun han llegado a hoy en día. Como se ha dicho, la Fundación hace uso de estos caminos, pero se sabe que otras organizaciones o individuos pueden acceder a ellos. Afortunadamente, las leyes que rigen las caleyas impiden que sean transitadas por un grupo numeroso de gente, con lo que el traslado de ejercitos es imposible y los vehículos de motor se negarán a moverse en su interior. Uno de estos caminos solo puede ser recorrido a pié o a lomos de un caballo, regla que no puede ser quebrantada bajo pena.

El tránsito por una caleya en velocidad de curvatura exige el cumplimiento de ciertos rituales. Lo primero, no puede accederse a ella a plena luz del día, solo podrá ser activada durante la noche. Lo segundo es que los que deseen hacer uso de la caleya deberán de realizar una ofrenda de comida y bebida, la cual será depositada a un lado de la entrada. Algunos estudiosos aseguran que entregar tortas de maiz con miel, borona o torrijas parece gustar a los poderes que rigen las caleyas, ya que se asemejan a los antiguos rituales griegos de contacto con los muertos.

Despues de un tiempo de paciente espera, la Vieya Llarga aparecerá por un recodo del camino y se dirigirá a la entrada de la caleya. Esta también recibe los nombres de la Alongada en Galicia, la Luzatuta en Navarra o la Abochinarda en Aragón. Se asemeja a una anciana de gran estatura (sobre unos cuatro metros, pero puede variar), vestida con ropas oscuras y que lleva un mandilón negro como la pez en el que brillan puntos de luz danzantes como una nube de luciérnagas. Se considera una falta de respeto el mirarle el rostro, lo cual puede inducir a su ira. Corren leyendas en las que se afirma que en realidad no tiene cara y en el fondo del pañuelo que le cubre la cabeza solo hay una oscuridad contra la que se refleja las estrellas del cielo y que está coronadas por un halo de tres puntas. La Vieya Llarga Llegará precedida por una galga oscura de tres colas y una manada de vacas, a las cuales guiará con un bastón. Los que la han llamado deberán de esperar con la cabeza gacha al paso de la comitiva y si la galga devora la comida ofrecida será señal de que tienen permiso de seguirla a una distancia prudencial, sin intentar adelantar a ninguno de sus integrantes en ningún momento. Se cree que la Vieya es una especie de adaptación o interacción narrativa de la diosa Hécate, aunque existen teorías que afirman que el verdadero reflejo de la diosa es la galga de tres colas. Otras corrientes de pensamiento la vinculan con Diana, Brígida o Epona.

Una vez iniciado el viaje, los que circulen por la caleya recorrerán extraños parajes apartados que en ocasiones les parecerá reconocer, aunque nunca podrán orientarse, ya que las brújulas se negarán a marcar una dirección y las estrellas no parecen corresponderse. A las orillas, asomando entre matas o cunetas, se observarán sombras esquivas que no cesarán de murmurar al paso de los jinetes. Se recomienda no perder la compostura y mantener la vista en el camino, pues apartarse, intentar hablar con la Vieya, adelantar a la comitiva o bajarse del caballo hará que el recorrido finalice abruptamente y de pronto el grupo se encuentre de nuevo en la entrada a la caleya. Eso si no son obligados a deambular durante días perdidos en esa zona entre mundos o simplemente nunca vuelva a saberse nada de ellos. Cuando finalice el recorrido, y si se han seguido estas indicaciones, la Vieya Llarga y su comitiva desaparecerán por un recodo dejando en su destino al grupo.

Solo hay una excepción, y es si alguno escucha su nombre. Con suerte, será uno de los muertos del camino, sin ella... puede que el nombre haya sido pronunciado por la Güestia o la Santa Compaña. En ambos casos, los agentes deberán de detenerse, pues los muertos los reclaman y no pueden negarse debido a los antiguos pactos que les permiten ser invitados en sus dominios. Recuerde que vea lo que vea y oiga lo que oiga, nunca debe de abandonar el camino ni bajarse del caballo. Algunos de los habitantes de la caleya han demostrado gran malicia y se han observado circunstancias en las que han intentado engañar a alguien para causarle mal. Lo mejor que le puede pasar es recibir una paliza y ser arrojado al inicio del camino, pero es menester avisarle que en algunos casos se ha perdido contacto con agentes, los cuales han aparecido años después completamente enloquecidos, eso cuando aparecen... Por cierto, es obligatoria la firma de exoneración de responsabilidades antes de iniciar cualquier misión que implique el tránsito por una caleya.

Como ya se ha dicho, los muertos son historias pasadas hechas a partir de retazos de sucesos vitales, lo cual dicho fríamente son cúmulos de información. Como tales, su naturaleza les impulsa a que deseen ser contados o asimilar más información que los haga sentir parte de algo. Las historias necesitan ser contadas y entrecruzarse con otras para crecer. Por ello algún muerto siente necesidad de aprovechar la oportunidad y entablar contacto. El saber popular ha dividido estas entidades en tres clases: las polillas, las brasas y los peticionarios.

Las polillas se ven atraídas por la luz de la historia aun viva y desean sentir su calor de nuevo. Por ello requerirán que el objeto de su atención les cuente algún suceso de esta, estableciendo ellos el tema.

Las brasas son los más desgraciados de los muertos, pues de ellos no queda ya prácticamente ni el recuerdo. Es por ello que se aferra a cualquier posibilidad de avivarlo, aunque sea con mentiras. En este caso se solicitará que el caminante cuente un suceso sobre la vida del fallecido. Obviamente este será falso, pero para la brasa esto será un tesoro, pues le dará algo a lo que aferrarse.

Tenga en cuenta, que la ley de la dinámica histórica formulada por Santayana implica que «la narrativa ni se crea ni se destruye, solo se adapta», con lo que es muy posible que lo contado a los muertos haga acto de aparición más adelante de alguna forma u otra. Esta ley es conocida comúnmente como «hablando del rey de Roma...» Es como cuando alguien comenta que ha pertenecido a tal cuerpo del ejercito, que lo más posible es que por «casualidad», acabe topándose con un excompañero o un rival.

La tercera clase son los peticionarios. Son muertos cuya historia ha quedado inconclusa y desean cerrar alguna trama suelta. Estas suelen tener que ver con alguna tarea que se dejaron en vida o con algun remordimiento, como por ejemplo comunicar a su familia donde encontrar un dinero escondido para aliviar sus penurias o rogar que hagan unas misas por ellos. Ninguno de estos requerimientos implicará en ningún caso un acto de venganza o realizar algún daño contra alguien, aunque obviamente algunas veces el osero se puede ver envuelto en situaciones que requieran cierto aplomo, con lo que si hay algún tipo de violencia será por su propia iniciativa.

Esto nos lleva al tema de la Güestia. Seguramente que ya se le habrá dado información sobre ella y habrá recibido alguna charla, pero puedo asegurar que nada lo ha preparado para su visión. Estamos hablando de una narrativa antigua, que hunde sus raíces en el miedo a la noche y a que uno no es dueño de si mismo. Ha sufrido adaptaciones a lo largo del tiempo y los lugares, como puede ser la Cacería Salvaje , la Hestaantigua o el Conde Arnau; bajo cuya forma puede aparecer. En las caleyas suele tomar la forma de una procesión de encapuchados o un gran carro negro cargado de velones, precedida de un vivo cargando un caldero de agua bendita o un crucifijo. Este hombre maldito será el que hable en nombre de la compaña y diciendo «en nombre de los antiguos lazos, reclamamos tu aliento para aun vivo quitarselo» exigirá que se le preste un servicio de muerte. Aquí deberá de perdonarme y que meta una opinión, pero no le recomendaría tomar nunca una caleya si no está dispuesto a mancharse las manos, pues las peticiones de la Güestia nunca son placenteras, ya que implican la entrega de un alma y nadie se puede negar a ello bajo pena de unirse tarde o temprano a la comitiva.

En su descargo, estas almas siempre son de gentes que acabará de todos modos en el infierno por sus actos, con lo que en realidad se puede decir que lo único que estará haciendo es acelerar el proceso o arrebatarlr el alma a Satanas para que esta expíe sus pecados en el limbo sin fin que implica el eterno andar de la comitiva. Piense esto si le ayuda a dormir por las noches.

Tenga en cuenta otro aspecto, tratar con la Güestia implica trabajar para el mismo concepto de la muerte y eso se pega. Quien cierre un pacto, apenas sentirá dolor y su mano será guiada por las almas en pena a la hora de llevar a cabo el encargo, el cual será requerido que sea entregado a la compaña en una caleya vivo o muerto, para que se una a ella en la parte delantera o en el grueso de la comitiva.

En caso de que se encuentre con esta entidad foriata, deberá de redactar dos informes, en uno de los cuales no mencionará el encuentro con la Güestia, mientras que el otro será completo y entregado a asuntos internos. Este último será revisado por calderines, llamando a varios muertos como testigos para que confirmen lo sucedido y el buen proceder del osero.

En términos de ROL, ya sea si está realizando una recreación de entorno narrativo o una inserción, como Relator sancionado por la R.A.E. deberá de seguir el siguiente procedimiento: cuando los Tipos llamen a la Vieya Llarga y comiencen su tránsito por la caleya el Relator tomará una carta de la Desencuadernada, más una por cada naipe tapado de la Mar Cuayada y observará su palo. Si alguna de ellas es copas, se anotará su valor, el cual determinará el tipo de encuentro que se toparán en el camino. Más adelante tiene una serie de tablas e instrucciones que le ayudarán a dilucidar dicho encuentro. Si nota signos de posesión o influencias de narrativas foriatas no previstas, no dude en solicitar la presencia de su censor asignado. Aun está reciente el incidente de Don Juán en Alcalá de Henares, en el que parte del reparto y la platea se convirtió en piedra debido a un cúmulo de imprevistos y a un sistema de defensa deficiente.


VALOR
CONSECUENCIA
2 – 5
Una historia sobre uno mismo
6 – 10
Un recuerdo del muerto
S – C - R
Una petición del muerto, concerniente a algo que no pudo hacer en vida y le causa remordimientos.
AS
La Güestia hace acto de presencia e impone una obligación.
MONETE
Toma dos cartas.

Si la consecuencia es una historia sobre uno mismo, los muertos reclamarán que un Tipo relate un suceso de su vida, cuya tema será establecido tomando una nueva carta y observando su palo.

En el caso de que la consecuencia sea un recuerdo de el muerto, lo que un Tipo deberá de ofrecer es un suceso sobre la vida del fallecido. Obviamente, puede ser inventado completamente, aunque es decoroso aparentar lo contrario y no romper la ilusión a esa triste alma en pena.

PALO
TEMA
BASTOS
Una calamidad.
COPAS
Una pasión.
 ESPADAS 
Un triunfo.
 OROS 
Un anhelo.

Si el muerto desease formular una petición, se tomará una carta y se mirará en la tabla de “yerros y final”. El palo indicará que es lo que le remuerde la conciencia y solicitará a los Tipos que lo resuelvan, ya que hacerlo el está mas allá (literalmente) de sus posibilidades. Si el requerimiento es llevado a cabo, los Tipos ganarán una carta en mano adicional que si no es gastada se podrá conservar entre sesiones. Negarse o fallar en el cometido, hará que el muerto los maldiga y la Mar Cuayada tenga un naipe tapado al inicio de cada sesión hasta que le paguen unas misas para calmarlo o hagan la encomienda. Si le pagan misas en su nombre, el Tipo con menor valor en Espíritu realizará una tirada de dicha característica, pudiendo ser apoyado por los demás. Esto solo puede realizarse una vez al mes y en la primera tirada tendrán un modificador negativo de -4, sumandose a ese modificador un +2 cada siguiente mes de misas.

En el caso de que el solicitante sea la propia Güestia, se tomará dos cartas. El la primera indicará por qué la compaña lo busca, mientras que la segunda será su debilidad, la cual puede aprovecharse para llevar a su final al alma condenada. Cualquier acción o truco que explote dicha debilidad disfrutará de un +1 a su tirada. Ademas, los Tipos se verán por imbuidos la «inquietud», un estado otorgado por el ansia cazadora de la comitiva de muertos mientras les sirvan. A efectos de sesión, la influencia de la Güestia se muestra tapando un naipe de la Mar Cuayada, el cual no será destapado hasta que el alma sea entregada. Ademas, todo resultado de aturdimiento que sufran será ignorado y si son heridos físicamente por alguien, podrán sumar al daño su característica de Espíritu sin modificar contra la fuente de dicho daño en su siguiente ataque con éxito en los próximos tres turnos (no apilable), siempre y cuando estas circunstancias envuelvan la consecución de su objetivo. Pero esta fuerza tiene un precio. Desde que el mismo día que la Güestia les encomendó cuando duerman no soñarán y deberán realizar una tirada de Espíritu, si la fallan la comitiva aparecerá ante ellos y escucharán una campana. Cada vez que duerman deberán realizar la tirada y cada fallo escucharán una campanada más y cuando sean doce, la Güestia los reclamará para sí. Por mucho que se oculten, por mucho que se escondan, los muertos los encontrarán y sus almas se unirán a su eterno vagar.

Una cosa más. Como se ha dicho, la ley de la dinámica histórica establece que «la narrativa ni se crea ni se destruye, solo se adapta», con lo que en cada caso se apuntará la narración estipulada por las cartas, la cual puede salir a relucir para bien o para mal más tarde. Digamos que a las historias les gusta que les den pié para ser narradas y se puede sacar provecho de su ansia. En términos de sesión, si un Tipo usa una carta de su mano, podrá hacer que lo contado actúe de forma beneficiosa y si lo usa como un impedimento que le ocasione problemas podrá incrementar su mano en una carta. Obviamente, algunas historias tienen más peso que otras, con lo que aguantan ser narradas más veces, por ello, en los resultados de «una historia sobre uno mismo» o «un recuerdo del muerto» este hecho solo puede ser usado una vez, momento en el cual será borrado de donde fue apuntado, mientras que en caso de un encargo de la Güestia cada Tipo en mesa tendrá derecho a usarlo una vez.

Por ejemplo: si un Tipo ha contado una historia de como sirvió en la marina, podria usarlo de forma beneficiosa para que un grupo de excompañeros le reconozcan y actuen de forma amistosa. Si es usado de forma negativa, podría manifestarse como que una dotación de oficiales lo recuerda con inquina y deciden darle una lección a la salida de un bar.



PALO
SUS YERROS Y FINAL
BASTOS
Ruindad.
COPAS
Pasiones desaforadas.
ESPADAS
Violencia desmedida
OROS
Pecados.